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Los Gases de Efecto Invernadero

Un gas de efecto invernadero (GEI) es un gas atmosférico que absorbe y emite radiación dentro del rango infrarrojo. Este proceso es la fundamental causa del efecto invernadero. Los GEI se producen de manera natural y son esenciales para la supervivencia de los seres humanos y de millones de otros seres vivos ya que impiden que parte del calor del sol se propague hacia el espacio, permitiendo que la Tierra sea habitable. Sin los GEI la temperatura promedio de la superficie terrestre sería alrededor de −18°C, en lugar de la media actual de 15°C.

Los principales GEI en la atmósfera terrestre son el vapor de agua, el dióxido de carbono (CO2), el metano (CH4), el óxido de nitrógeno (NxOy) y el ozono (O3).

Sin embargo, después de más de un siglo y medio de industrialización, deforestación y agricultura a gran escala, las cantidades de GEI en la atmósfera se han incrementado en niveles nunca antes vistos en tres millones de años, a pesar de la absorción de una gran porción de las emisiones por varios depósitos naturales que participan del ciclo del carbono.

Las emisiones de CO2 antropogénicas (producidas por actividades humanas) provienen de la combustión de combustibles fósiles, principalmente carbón, petróleo y gas natural, además de la deforestación, la erosión del suelo y la crianza animal. A medida que la población, las economías y el nivel de vida crecen, también lo hace el nivel acumulado de GEI.