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Mitigación y Adaptación

La mitigación del cambio climático, o ahorro energético, es la acción que consiste en disminuir las emisiones de GEI (o el incremento de las absorciones de CO2), con el fin de reducir los efectos potenciales del calentamiento global. ​Reducir o combatir el Cambio Climático considera hábitos de vida que podemos poner en marcha para combatir el calentamiento global de manera local, con acciones sencillas que pueden suponer grandes cambios para un desarrollo sostenible.

Ejemplos de medidas de mitigación:

  • Utilizar el transporte público
  • Eficiencia energética
  • Dieta alimenticia baja en carbono
  • Las 3 R: reducir, reciclar y reutilizar
  • Informar y educar a los demás en esta materia

La adaptación al cambio climático es un proceso de ajustes al clima y a sus efectos actuales o esperados. Entre los seres humanos, la adaptación busca moderar/evitar los impactos negativos, o aprovechar los efectos positivos. En algunos sistemas naturales, las intervenciones del hombre podrían facilitar los ajustes al clima y a sus efectos esperados.

En Chile se han desarrollado planes de adaptación para los sectores silvoagropecuario, biodiversidad, pesca y acuicultura y salud y ciudades, y están en proceso de desarrollo para los sectores infraestructura, energía, turismo y recursos hídricos.

Se distinguen diferentes categorías de adaptación: adaptación preventiva, adaptación reactiva, adaptación autónoma y adaptación planificada. Esta última involucra el diseño e implementación directa de medidas, la creación de capacidades de adaptación, a través de un mayor nivel de conocimiento acerca de riesgos, impactos y medidas disponibles para enfrentar el cambio climático.